Minería responsable, oportunidad de desarrollo económico local a favor del medio Ambiente


La transición hacia un mundo bajo en emisiones de carbono trae perspectivas de una mayor demanda de minerales. Ello abre importantes oportunidades para que los países productores incentiven el desarrollo de regiones y localidades con recursos mineros.


Los proyectos mineros con enfoque de responsabilidad contribuyen al desarrollo económico y social de las localidades de operación. El pago de impuestos y derechos es similar al presupuesto de Sonora o Zacatecas.


A la par de la demanda de abastecimiento de minerales, surge un mayor consenso para que las empresas mineras realicen el abastecimiento de forma sostenible mediante estándares creíbles, identificando los impactos vinculados a su cadena de suministros, documentando la información necesaria para demostrar su cumplimiento, y divulgando información sobre sus políticas, procesos y transacciones.


El desarrollo de la minería no debe estar peleado con el cuidado al medio ambiente, la actividad por sí misma constituye una oportunidad para el desarrollo local, regional y nacional. Tan solo en México la actividad minera representa el 2.3% del PIB Nacional y el 8.1% del PIB Industrial.


Adicionalmente, es de las actividades con mayor presencia en el país por el desarrollo que genera regionalmente. Sin embargo, la superficie que ocupan las minas en producción (instalaciones, tajos, plantas) es menor al 0.10% del territorio nacional y cumplen con una amplia normatividad.


La minería impulsa el desarrollo económico y social en las comunidades en donde se realiza por dos vías: inversión directa y pago de impuestos. Mismos que son recibidos por las arcas públicas locales, estatales y federales.


En los últimos 4 años, la minería que opera en México ha pagado impuestos y derechos por $131,016 Millones de Pesos. Estos recursos equivalen a casi 2 veces el presupuesto de egresos de Sonora y que se destina en beneficio de una población de 2,9 millones de personas.


La minería responsable busca incluir a las comunidades en la cadena de suministros, generando empleo y medios de subsistencia que son una alternativa económica a largo plazo.


La nueva generación de estándares de sostenibilidad para la minería dan un tratamiento más integral a las temáticas ambientales y sociales, ampliándose hacia factores como las emisiones de gases de efecto invernadero, los impactos sobre la biodiversidad y el uso de agua, entre otros.


Simultáneamente, comienzan a abrazarse más decididamente herramientas como la trazabilidad para dar seguimiento a la actividad minera en cada una de sus etapas.


Lo anterior es importante considerando la gran cantidad de actores que forman parte de la cadena productiva de los metales y minerales.