Las otras secuelas del covid-19: afectaciones neuropsiquiátricas


Las secuelas en los pacientes de covid-19 a largo plazo son factores que aumentan la mortandad y quienes se recuperan presentan efectos cognitivos como confusión, agitación, delirio, encefalitis y, a largo plazo, depresión y ansiedad, lo que mermará la calidad de vida.

Durante la ponencia “Síntomas neuropsiquiátricos en el paciente con COVID-19” impartida por Homero Maldonado Mendoza, médico psiquiatra adscrito al Servicio de Salud Mental del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”, el galeno recuerda que no existen casos aislados de estos padecimientos, ya que, en países asiáticos, donde pegó en primera instancia el virus, se han reportado afectaciones neuropsiquiátricas.

Una hipótesis explica que el SARS-COV-2 entra al Sistema Nervioso Central a través del epitelio nasal, que afecta al bulbo olfatorio; otra propone que el virus se cuela por el torrente sanguíneo; y una tercera opción sería que el organismo genera una respuesta inflamatoria y producción de anticuerpos. En pasadas epidemias por el SARS-CoV-1 y MERS-CoV, virus parecidos al que causa la COVID-19, se ha visto que el virus persiste en el Sistema Nervioso Central después del tratamiento. Se queda en partes del cerebro durante un tiempo.

De acuerdo a la revista The Lancet Psichiatry en Wuhan, China, se registraron 217 pacientes hospitalizados con complicaciones cerebrovasculares, encefalopatías y alteraciones neuromusculares. En Francia fueron 49 pacientes afectados con confusión y anormalidades en la resonancia magnética.

Maldonado Mendoza señala que de acuerdo a las revistas científicas Jama Neurology y New England Journal of Medicine, de 214 pacientes hospitalizados, 16 (el 7.5 por ciento) presentaron alguna alteración en el estado de conciencia (delirio, enfecalitis) y seis (2.8 por ciento) tuvieron algún evento cerebro vascular.

En otra muestra de 49 pacientes, 40 (69 por ciento) reportaron agitación y de ellos otros 26 fueron positivos en delirio y a 3 alguna enfermedad cerebro vascular.


Maldonado lamentó que las medidas de sana distancia limitan los tratamientos contra el delirium como la constante movilidad, soporte psicosocial, consulta de fotos familiares o sopas de letras, ya que el contacto con pacientes con coronavirus está restringido por el riesgo de infección.