Inundaciones (otra vez) en Naucalpan, Atizapán de Zaragoza y Tlalnepantla.


Graves encharcamientos fueron registrados en los últimos días en colonias de las zonas de Naucalpan, Tlalnepantla y Atizapán de Zaragoza. La precipitación pluvial fue intensa causando estragos en avenidas principales y calles.


Vialidades enteras fueron convertidas en ríos de agua que se llevaban todo a su paso. La lluvias que dieron inicio por la tarde, de varios días, dejaron decenas de vehículos varados por el nivel que alcanzó el agua. En Atizapán de Zaragoza, entre los límites con Tlalnepantla, varios vehículos se inundaron en las inmediaciones de una plaza comercial ubicada sobre la Avenida Lago de Guadalupe.


Para agilizar el tráfico sobre el Periférico Norte, se decidió abrir las plumas en la Autopista Urbana Norte para liberar la vialidad y así permitir el libre tránsito de los equipos de emergencia.


Por su parte en Naucalpan centro, entre otras comunidades quedaron inundadas; así como las avenidas San Esteban, Luis Donaldo Colosio, 1° de Mayo, Adolfo López Mateos y 16 de Septiembre. De igual forma, la avenida Jardines de San Mateo, Calle Mexicas, en Santa Cruz Acatlán, calle Parque y Jardín en San Bartolo, como siempre y como cada año se vieron serias afectaciones.


Dicha situación contrasta con lo reportado en fechas más recientes por vecinos de la 1ra Sección de Lomas Verdes: desabasto de agua potable. Se reportó que la carencia del vital líquido se dio durante días consecutivos y provocó que los vecinos tuvieran que racionarla para necesidades cotidianas.


Entonces, ¿Qué sucedió con toda esa agua? Fue a parar al drenaje pluvial saturando su capacidad y provocando encharcamientos e inundaciones.



De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) los meses de junio, julio y agosto son los que mayor precipitación pluvial presenta en este municipio. A finales de julio y agosto se reportó en promedio una caída de agua entre 180mm y 168mm.


Es por eso que cada día son más las voces, de ciudadanos y especialistas, que plantean el uso de sistemas de captación en avenidas y edificios habitacionales verticales. Las precipitaciones podrían ser usadas para actividades de uso doméstico posterior a un proceso de filtración.


La propuesta ha sido aceptada por distintos desarrolladores urbanos y constructoras como una alternativa a las deficiencias del sistema hídrico que presenta el municipio y cuya renovación es imposible desde el gobierno local.