Glaciares mexicanos están condenados a desaparecer, solo quedan 6


En México había 18 glaciares a finales del siglo XX, de los cuales sólo quedan seis, pero podrían desaparecer por completo hacia 2031, advirtió el investigador del Departamento de Vulcanología, del Instituto de Geofísica de la UNAM, Hugo Delgado Granados.


En abril pasado, el doctor Delgado fue uno de los montañistas que subió a la cumbre del Iztaccíhuatl, para colocar una placa que declara la extinción del glaciar Ayoloco.

“Esta placa es para dejar constancia de que sabíamos lo que estaba sucediendo y lo que era necesario hacer. Sólo ustedes sabrán si lo hicimos”, dice la placa. En el Iztaccíhuatl había 11 glaciares y sólo quedan tres, además de otros tres en el Pico de Orizaba; los que había en el Popocatépetl se derritieron antes por la actividad volcánica.

En entrevista, el académico de la UNAM explicó que los glaciares han reducido su tamaño a lo largo del tiempo, pero el retroceso del hielo ha sido “muy rápido” en los últimos 20 años por consecuencia de la actividad humana.


El cambio climático antropogénico, que se presenta por la quema de combustibles fósiles y otras actividades de la población, es una de las causas principales que aceleraron el derretimiento de glaciares en México y otros países de América Latina.


Estas masas de hielo ayudan a proveer agua dulce y a regular la temperatura.


Hugo Delgado lamentó que los glaciares mexicanos están condenados a desaparecer. No hay fechas precisas, pero los ubicados en el Iztaccíhuatl podrían extinguirse en cinco años, y los del Pico de Orizaba, en 10 años o menos, es decir, que en 2031 podrían desaparecer por completo.


Sin embargo, dijo que aún se puede actuar para cuidar a aquellos de mayores dimensiones en el mundo, como en Groenlandia.


Reducir el uso de combustibles fósiles, cuidar el agua y separar los desechos, son algunas aportaciones que puede hacer cada persona, dijo.