Gómez y Aceves se dan con todo; ignoran a Alcalde




En el marco de una reunión virtual con la secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde, el líder del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSSRM), Napoleón Gómez Urrutia, y el líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, se dieron un encontronazo en su insistencia por tener más contratos colectivos de trabajo.

Mientras los líderes sindicales se dieron hasta con la cubeta, la titular de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS), sólo veía la discusión, pues la reunión virtual se centró en los dimes y diretes de Gómez y Aceves, y no en los ejes del nuevo modelo laboral de sindicatos explicados por Luisa María quien, por más que se esmeró en explicar las reglas internas y estatutos que deben regir a las organizaciones, no logró la atención y acato de los dirigentes.

Después de que la secretaria del Trabajo y Previsión Social expusiera los rubros que se deben cuidar en las organizaciones sindicales, Napoleón Gómez, presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión del Senado, pidió que se vigile el cumplimiento de la reforma laboral.

Antes, Gómez Urrutia había leído una carta que presuntamente escribieron los congresistas de Estados Unidos al titular del Departamento de Trabajo de ese país y a Robert Lighthizer, representante comercial de la Casa Blanca, (el pasado 8 y 23 de julio) acusando a México de mantener los contratos colectivos de protección, argumentando que los trabajadores no son tomados en cuenta, a pesar de la aprobación de la reforma laboral.

27 congresistas de Estados Unidos habrían firmado la misiva (a Gómez Urruria) en la que manifiestan su preocupación por lo que ocurre en México.

En seguida, el senador del PRI, Carlos Aceves del Olmo, dijo: “La verdad es que no tengo ya claro quién está de qué lado o quién está con quién (...) Yo no hubiera pensado en ningún momento que mi compañero senador Napoleón Gómez Urrutia hiciera una propuesta como la que acaba de hacer, basado no en las opiniones de las y los senadores, sino en una carta que le mandan a él los congresistas norteamericanos o canadienses. Eso pues podía pasar.

Lo que yo no puedo dejar pasar es que haya habido una referencia a la central que yo presido”. Así inició la gresca entre ambos líderes de trabajadores.

Gómez Urrurtia volvió a pedir la palabra para aclarar que las cartas no estaban dirigidas a él, sino al presidente de México, Andres Manuel López Obrador.

Aceves del Olmo defendió su cargo y trabajo en la CTM. Dijo que la central que él presido, “con mucho orgullo”, es la más antigua de este país, y mencionó que ha tenido varios dirigentes, “y en el momento que les tocó vivir, hicieron lo que pensaban que era conveniente”, y mecionó al “queridísimo y muy recordado don Napoleón Gómez Sada, padre del señor secretario, del señor presidente de la Comisión.

Al recalcar que ahora él (Napoleón Gómez Urrutia) es el líder, Carlos Aceves recriminó que no estaba bien que se utilizara esta tribuna “para asuntos personales o de grupo, y mucho menos si es el presidente de la Comisión que comanda y en la que todos estamos, hemos estado de acuerdo con sus participaciones”.

Napoleón Gómez habló de una empresa en Tamaulipas que entró en conflicto cuando los trabajadores decidieron salir de la CTM para irse al sindicato minero, evidenció la disputa de contratos colectivos que tiene con la CTM en Cosalá, Sinaloa, por el cambio de sindicato.


“No se ha podido celebrar el recuento (votación de los trabajadores), y el lugar donde se celebraría, cuatro veces ha cambiado; lo que necesitamos es que se imponga la autoridad para que se lleve a cabo; siguen dándose casos de ese tipo.”

Carlos Aceves contestó que le extrañaba que Napoléon hablara de demandas de titularidad. “Yo no sé de dónde saca eso, pero pues yo no sé cómo perdió la principal minera de México, la mina fundamental desde que se inició la minería en México”.

93% de los trabajadores de Cosalá, Sinaloa están en huelga desde hace ocho meses que decidieron salirse de la CTM.

Entonces, Napoleón culpó a la CTM y a la CROC (Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos) de ser dueños de contratos de protección patronal y no querer cambiar, “y lo saben también fuera del país; yo simplemente señalaba algunos puntos para darle aplicación a la Ley que está bien concebida”.

Tras la acusación, el líder de la CTM, reviró. Primero, aceptó que podría darse el caso de la existencia de contratos de protección, “a lo mejor hay algunos líderes, esta es una central tan grande; pero lo que sí es seguro es que ningún líder sindical ha tenido un problema tan grave de fraude a su propio sindicato, como sí lo tuvo el senador Gómez Urrutia”.

55 millones de dólares del Sindicato Minero desaparecieron, acusación por la que “Napo” se autoexilió en Canadá en 2006.

Gómez Urrutia pidió a Luisa maría Alalde, titular de la Secretaría del Trabajo tomar cartas en el asunto para que se cumpla la reforma laboral, “pues los despachos de litigantes siguen presionando para que no haya una auténtica contratación”, declaró.