Gómez Urrutia y sindicato minero deberán pagar 54 mdd a trabajadores por desvío de recursos


El líder sindical deberá responder por el desvío que realizó hace más de 15 años.


Ayer, sábado 10 de abril, un laudo determinó que el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSRM) y Napoleón Gómez Urrutia, deberán pagar los 54 millones de dólares desviados mediante un fideicomiso por la venta de Mexicana de Cananea hace 15 años, reveló el portal de noticias proceso.com.mx.


La sentencia apunta que, en caso de que el Sindicato no pague, el actual senador morenista deberá liquidar la condena (mil 88 millones 726 mil 400 pesos, aproximadamente) de su bolsillo, pues él es señalado como el responsable solidario del acto.


De acuerdo con Proceso, este resolutivo es un megalaudo, ya que en una sola decisión se solucionaron 19 juicios:


11 iniciados en 2005; seis en 2006, y dos en 2007.


En todos estos, detalla, se exime del pago a las empresas mineras relacionadas con el caso, entre las que se encuentran Grupo México, y a sus subsidiarias, así como a Scotia Bank Inverlat-Grupo Financiero Scotia Bank Inverlat, debido a que las compañías acreditaron que habían cumplido con la entrega del dinero al SNTMMSRM a través del Fideicomiso 10964526 (antes 9645), sin embargo, el sindicato no entregó la participación correspondiente a los trabajadores.


Respecto a este punto, los empleados habrían recibido 80 mil pesos de este fideicomiso, sin embargo, reclamaron que el monto acordado era mayor.


Por ello, en uno de los puntos, la Junta solicitó la publicación de las listas de beneficiarios con las que el Sindicato habría estipulado la cantidad acordada y, de haber diferencia, se pague a los hoy extrabajadores demandantes.


Arturo Rodríguez García, autor de la nota, detalló que el juicio 498/2005 es el que directamente condena como responsable solidario a Gómez Urrutia, aunque esta sentencia favorece sólo a 10 trabajadores demandantes.


No obstante, explicó, el resolutivo octavo establece que:

“Cualquier trabajador que considere ser parte de la base de trabajadores con derecho a reclamar pago, debe apersonarse en el incidente de liquidación, de manera que deberá ser reconocida la calidad de beneficiario por la Junta.”

Napoleón Gómez Urrutia llegó en 2002 a la presidencia y secretaría general del SNTMMSRM, una agrupación la cual su padre, Napoleón Gómez Sada, también encabezó.


Tres años después, el 3 de marzo del 2005, el sindicato habría recibido 54 millones 84 mil 870 dólares mediante el llamado “fideicomiso 10964526”, el cual debía repartirse a los trabajadores como parte de la compra-venta.


Sin embargo, esto no se realizó (o no de la manera en que había sido acordada), por lo que se interpusieron dos demandas que se anexaron al archivo de casos en contra del líder sindical.


Entre esos se encontraba la disputa por la sucesión de la dirigencia, en la cual Elías Morales, quien encabezaba una facción del gremio, obtuvo un laudo favorable después controvertir la dirigencia de Napoleón, por lo que el gobierno federal se negó a entregarle la toma de nota.


17 de febrero del 2006, fue la fecha en la que esta agrupación tomó las instalaciones del SNTMMSRM y expulsó al grupo de apoyo de Gómez Urrutia, sin embargo, el 19 de febrero, ocurrió un siniestro que conmovió a todo país: La explosión de la mina de Pasta de Conchos, en la cual quedaron atrapados 65 trabajadores.


Un día después, Gómez Urrutia llegaría al lugar de los hechos para brindar una conferencia de prensa en la que, entre otros asuntos, denunció a Grupo México, en complicidad con el gobierno Vicente Fox, de orquestar una persecución política en su contra, de removerlo de la dirigencia sindical y de cometer “homicidio industrial” por el incidente ocurrido en la mina que la empresa operaba.


Esa misma semana, ya se habían liberado órdenes de aprehensión por el despilfarro de los 54 a 55 millones de dólares, sin embargo, el 23 de febrero, Napoleón fue visto por última ocasión en público antes de salir del país.


Su reaparición fue hasta 2018, cuando Morena lo incluyó en su lista de senadores, obteniendo el escaño y, con ello, el fuero constitucional. Para esa fecha, se supo que el funcionario se encontraba en Vancouver, Canadá en calidad de refugiado político.