Estacionalidades del empleo formal en México


La creación neta de empleo formal en 2019 fue de 342 mil 77 puestos de trabajo registrados ante el IMSS.


El empleo formal en México ha presentado una tendencia creciente desde que se tiene registro, es decir, ha aumentado a lo largo del tiempo. En julio de 1997, había 10 millones 227 mil 752 trabajadores registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y en diciembre de 2019, el número ascendió a 20 millones 421 mil 442 trabajadores, es decir, se ha duplicado en más de 22 años.


Sin embargo, es posible observar que, en el transcurso de los 12 meses que comprenden un año, existe un comportamiento similar que se repite en los años subsecuentes: en los primeros tres trimestres del año aumenta paulatinamente el empleo formal, y en el último trimestre, de octubre a noviembre continúa aumentando, pero en diciembre siempre tiene lugar una caída del empleo, comportamiento que nada tiene que ver con el outsourcing, si no con un comportamiento estacional en el consumo.


El 2019 fue un año complicado para la creación de empleo formal en México, pues de enero a noviembre se habían generado 724 mil 287 puestos de trabajo, de los cuales se perdieron 382 mil 210 en el mes de diciembre, lo que representa el 52.8% del total de los empleos creados a noviembre, la cifra más alta desde el 2003 cuando se perdió el 89% de los puestos de trabajo formales generados de enero a noviembre (descartando los años 2008 y 2009 por la recesión económica).


Así, la creación neta de empleo formal en 2019 fue de 342 mil 77 puestos de trabajo registrados ante el IMSS, cifra que disminuyó 48.2% respecto al año anterior, cuando se habían creado 660 mil 910 empleos.


Por tanto, el empleo formal en 2019 creció solo 1.7%, dado que en diciembre de 2018 había 20 millones 79 mil 365 trabajadores afiliados al IMSS y en diciembre de 2019 aumentó a 20 millones 421 mil 442 trabajadores. Tal crecimiento anual es el más bajo desde 2009, cuando nuestro país atravesaba aún los efectos de la recesión económica iniciada en enero de 2008.


Ahora bien, es importante señalar que la pérdida de empleos durante el mes de diciembre no solo ha ocurrido en 2019, sino que es un fenómeno característico de todos los diciembres desde hace más de 20 años.


Lo anterior se puede comprobar con los datos mensuales del empleo formal que proporciona el IMSS desde 1998 a 2019, los cuales presentan patrones estacionales, es decir, movimientos oscilatorios regulares a lo largo de la serie de tiempo.


Puestos de trabajo registrados en el IMSS 1998-2019 mensual:

Fuente: Elaboración propia con datos del IMSS y STPS.


Como se mencionó anteriormente, en diciembre disminuye el empleo formal alrededor del 2%, lo que significa que cada año se pierden aproximadamente 250 mil empleos en el último mes del año.


Considerando el enfoque de los ciclos económicos, en México, en el periodo que va de 1998 a 2019, han ocurrido dos periodos de recesión económica derivado de las crisis en Estados Unidos y que repercutieron en la economía mexicana: la burbuja puntocom de 1997-2001 y la crisis hipotecaria de 2007-2008.


Así, la primera recesión en México ocurrió de octubre de 2000 a septiembre de 2003 (año en que se perdieron 205 mil 133 empleos en diciembre). La segunda recesión fue de enero de 2008 a mayo de 2009 (año en que se perdieron 185 mil 793 empleos en diciembre).


Claramente la pérdida de empleos no es reflejo de sistemas de contratación como el outsourcing, dicha pérdida de empleos en el último mes de cada año tampoco ocurre exclusivamente por las recesiones económicas, sino que es un fenómeno histórico que ocurre por lo menos desde 1998 (año desde el cual se tiene registro), cuando ya se perdían 179 mil 739 empleos. La estacionalidad en la pérdida de empleos formales ha tenido lugar a pesar de que la población económicamente activa y el personal ocupado han incrementado en el transcurso del tiempo.


*Karen Dávalos es economista de la UNAM y analista económica del equipo de TallentiaMX. karen.davalos@tallentiamx.com