120 millones de dólares será el costo por cancelar contratos si entra reforma eléctrica


La iniciativa en materia energética presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador corre el riesgo de tener fuertes impactos en el clima de inversiones y en la competitividad del país, pero sobre todo tendrá afectaciones claras a la salud de la población, advirtieron expertos en la materia.


En el primer parlamento abierto sobre la iniciativa de reforma que busca discutirse en la Cámara de Diputados, organizado por el grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, Rosanety Barrios Beltrán, analista en temas energéticos y exjefa de la Unidad de Políticas de Transformación Industrial de la Secretaría de Energía (2014-2018), sostuvo que esta iniciativa implicaría indemnizaciones por cerca del 10% del PIB del país, es decir, unos 120,000 millones de dólares, además de que se corre el riesgo de acabar con el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.


“El cambio con esta reforma, implica que se puede perder la transición energética, se propiciará un ambiente sucio, se reducirán los montos de inversión, se perderá la confianza, además de que habrá deudas enormes ya que solo por el pago de las indemnizaciones que generará la cancelación de contratos se pueden perder 120,000 millones de dólares, equivalente a 10% del PIB actual del país”, enfatizó.


Mientras que Monserrat Ramiro Ximénez, excomisionada de la Comisión Reguladora de Energía (2014-2019), dijo que esta propuesta presidencial se puede resumir como una iniciativa que busca control en una industria que para la vida moderna de México es fundamental, lo cual también significaría el control sobre las libertades de una sociedad.


Al tiempo que explicó que la reforma no solo afecta el futuro medioambiental, también el desarrollo de la industria, “lo que sí podemos cambiar es qué tan catastrófico queremos que sea el impacto ambiental. México tiene que aspirar a tener energía para todos, de manera que realmente beneficie a la población y no a una empresa”.


Por su parte, Víctor Ramírez Cabrera, vocero de la plataforma México Clima y Energía y socio director de Energía a Debate, mencionó que la reforma sólo busca más control, ya que no soluciona nada del sistema eléctrico, ni quiere modernizar al país: “es únicamente un asunto de control sin ningún beneficio para las y los ciudadanos”.


Sobre el tema, añadió que para los objetivos de la reforma se deberán echar a andar nuevas plantas, lo cual implica una importante inversión, pero también más contaminantes “pues muchas de las plantas que hoy están paradas son viejas y operan por combustión y otros mecanismos contaminantes”.


Además de que “si se aprueba es muy probable que el presidente López Obrador le meta una cantidad de subsidios impresionante para que no se vea reflejado en el cobro de los ciudadanos, y esa también será una afectación enorme para las arcas del país”, agregó.


En tanto, el Director Ejecutivo de Iniciativa Climática de México y ex presidente del Instituto Nacional de Ecología, Adrián Fernández Bremauntz, destacó que con la propuesta energética, “México traicionará los esfuerzos de todo el mundo para reducir las emisiones de CO2 y evitar el aumento de la temperatura en más de 1.5 grados”.


Este evento formó parte de la semana de las Energías Limpias el Parlamento Abierto: Queremos Futuro, no Hidrocarburos, Junto a expertos en temas energéticos y de la sociedad civil, que realiza la bancada naranja previo al análisis de la reforma presidencial.